domingo, 1 de noviembre de 2026

Comentario de textos – Septiembre 2026

Podría empezar contando que la casa de Piles se ha inundado (como todo Piles, Oliva, Pego y toda la contorna) pero como es algo que ha estado en todas las noticias (no, concretamente nuestra casa, ya me entendéis) pues tampoco hay mucho que contar: bastantes destrozos, sobre todo en la planta baja, menos de los esperables ya que había tantas cosas que las que han flotado no han tenido el movimiento suficiente para destrozar nada; mucho trabajo de tirar cosas, poner otras a secar, lavar muchas otras, trabajo en el que yo no he participado y que se “han comido” mis hermanas y Álvaro; empezar con papeles de seguros y/o subvenciones y reponer cosas para volver a tener la parte de abajo habitable… en fin, ya digo, que podría empezar contando esto, o incluso podría empezar diciendo que, por un día, he incumplido mi plazo de escribir (bueno, de subir en este caso) pero casi prefiero contaros otras cosas más divertidas como… que la CIA ha desclasificado su (uno de los muchos que ha editado, supongo) manual sobre “trucos y distracciones” escrito por un famoso mago profesional (John Mullholland, cuyo nombre es el que esta tachado en la portada) y que ahora se puede leer en internet y que es bastante “alucinante” cuando menos (digo, el hecho de que la CIA contrate a magos para estas cosas, imaginaos a Tamariz colaborando con el CNI y firmando manuales secretos).


También por hacer este inicio algo más entretenido, y por ilustraros como yo me he ilustrado, os podría comentar que me he enterado de dos términos que desconocía, uno de los cuales, aunque sospecho que no es oficial, creo que me es muy aplicable “As a person who suffers less from FOMO (fear of missing out) and more from FOBIA (fear of being invited again)” (no, no me refiero a FOMO que, aunque os parezca raro ya conocía y que no padezco pero ni en grado de tentativa); y otro oficial (por lo menos está en el diccionario Merriam-Webster) que es cuffing season que se refiere a esta época en la que baja la temperatura (ahora, al principio del otoño) y, según la definición que aportan es “a time of the year when people who are not married or in a relationship begin looking for a short-term romantic partner to spend the colder months of the year with.”; Sorprendente, eso de que exista una época en la que se busquen más las infidelidades, aunque tener, pues tiene sentido, aunque yo siempre hubiera pensado en la primavera. Mira tú.

Dicho esto, pues pasemos a las lecturas del mes; mes que empezó con el adelanto del viaje a NYC (donde todo sigue más o menos igual salvo que mi bombonería favorita ha vuelto a abrir) y sobre el que no os cuento mucho para evitar envidias y por no hacer esta entrada eterna.

Mi primera lectura, que llevaba empezada al avión de ida, ha sido El préstamo, una novela sobre una la “fuga” de una bibliotecaria de un pueblo de la América rural con un “niño lector” que no encaja (además de por lector pues pro sospechosamente homosexual) en ese pueblo, ni en su familia que le controla los libros que puede leer. La verdad es que no tiene especial interés salvo por esa descripción del estado de Vermont “Este estado es el lugar más felizmente polarizado del país. La mitad de la gente es liberal hasta el extremo, y la otra mitad, sumamente conservadora. Es como «Puedes ser gay si yo puedo tener mis rifles». Hay una especie de equilibrio entre los dos polos.”; que, en principio yo creía que sería New Hampshire cuyo lema es “Live free or die”; pero bueno, están tan cerca que igual también es aplicable.

Se me olvida mencionar que la bibliotecaria es descendiente de rusos, lo que le permite hacer esta afirmación que resulta realista en sus tres características: “Como buena rusa, quería colarme en casa del pastor Bob y envenenarlo. Como buena americana, quería demandar a alguien. Pero como buena bibliotecaria, simplemente me quede sentada.” (gano la personalidad bibliotecaria)

Ya en NYC habiendo iniciado mi acopio de libros pues me decidí, entre mis primeras compras, por leer WiseGuy, que, aunque el libro dice que inspiro la película “uno de los nuestros”, la verdad es que casi parece el guion de la misma y solo hay algunas pocas cosas que cambian entre el libro y la película. Inevitable, pese a que algunos personajes sean físicamente muy distritos en la película, no ver en ellos a Pesci, Liotta o De Niro (lo que confunde un poco, he de reconocer) Pues eso, igual de entretenida que la película con algunas diferencias que ya, si eso, pues os dejo para que las descubráis.

Seguimos, ya en los madriles, con The Dilemmas of Working Women, que son cinco cuentos/historias de mujeres trabajadoras japonesas (aunque alguna no es de mujeres ni de trabajadoras) que resultan entretenidas y (supongo, quiero creer desde el desconocimiento) s dan una visión de un Japón cotidiano (aunque vete a saber). Obviamente una de ellas es una camarera (en cinco profesiones siempre tiene que haber alguien del sector) que se enfrenta a ese dilema que siempre se da con algún cliente sobre servirle o no (especialmente a altas horas de la madrugada): “I wondered for a moment if I should really serve a customer whose doctor had told him to stop drinking. But wasn’t it really his problem, not mine, if he’d rather shorten his life and be happy than live longer one bereft of pleasure?”

También es interesante la distinción que hace entre trabajar por cuenta ajena y trabajar por cuenta propia con ese “I knew well from my salaryman days that it’s infinitely easier when someone tell you do this and do that than if the tell you to live freely and make your own decisions.”; que resume bastante bien la diferencia entre ser tú el que toma las decisiones de que tienes que hacer y que te digan todo el tiempo que hacer.

Aunque para resumen el que mas me gusta es el que hace del dilema del prisionero con ese:  “a case in which two parties focus on predicting each other’s moves only to end up both losing out…”; se puede tardar más en explicarlo, pero básicamente es esto, un claro caso de cómo gestionar la desconfianza.

Como cosas sorprendentes, en las que nunca había pensado, esta esté “I’d asked her what she wanted for dinner and she’d responded with a typical child’s choices: sushi or yakiniku.”; que demuestra que en Japón el sushi viene a ser como la comida infantil, vamos como quien dice aquí macarrones con tomate o nuggets de pollo, algo que remarco para todos los fanáticos gourmets de este producto a los que sinceramente no entiendo; y desde el punto de vista de la traducción me ha encantado el término “haighfalutin” que más o menos vendría a ser pedantería (lo digo, para que no tengáis que buscarlo) que no conocía.

Ya había visitado varias librerías de NYC cuando de repente mirando el escaparate de la nueva ubicación de McNally en el Soho, vi una nueva novela de Harris (Robert, que es el entretenido) así que entré (iba a hacerlo de todas formas) y me pues a buscarlo, sin encontrarlo. Pero para eso tiene uno a su sobrina favorita, que en cuanto le dije que lo estaba buscando se dio la vuelta y, así, sin más, cogió una copia de Agrippa, diciéndome “toma, aquí lo tienes”.

Obviamente el titulo ya lo dice todo y es una biografía del general romano Agripa (en español con una sola p) en la que sostiene la teoría de que realmente, además de un general sensato (sea eso lo que sea), parte de su éxito, o de su ascenso, se debió a que era hijo bastardo del Cesar (teoría, que por extraña que parezca parece que si es una teoría con cierto apoyo académico). También (y no tengo porque no creerle, ya que él es un especialista en Roma y yo no) cuenta que el busto más famoso de Cesar no era realmente de el – que no tenia tiempo de posar – sino de un legionario anónimo con suficiente parecido con Cesar para que, dado que casi nadie conocía el rostro de Cesar, pudiera pasar por el sin problemas.

Ya os he contado (creo) que además de una trilogía sobre emperadores romanos, Harris tiene una novela en la que el protagonista principal es un ingeniero de aguas, un constructor de acueductos, que es una novela excelente por lo que no es nada raro leer esta afirmación “History records many soldiers and statesman but seldom mentions engineers. Yet these are the men who really made Rome great. The built the roads and the aqueducts the enable the empire to spread. Their incredible constructions brought undreamed-of wealth and comfort to the people. Auctus was typical of their type – the sort of fellow to whom one gives an impossible task, who sucks his teeth and shakes his head and asks for an hour to think it over, and returns with a solution.”. Si, todos  los ingenieros querríamos ser Auctus en nuestra vida profesional.

Obviamente también deja esta gran frase sobre el poder: “He had grasped by instinct one of the great lessons of politics – that power is like a muscle. It must be exercised constantly, other wise it will turn flabby and weak.”

Para mí es demasiado biográfica por lo que no me ha acabado de gustar, pero, con todo, diría que es una buena novela (aunque es verdad que yo soy fan del autor que me parece que habiendo conseguido el éxito suficiente con un par de bestseller al principio de su carrera, ya se dedica a escribir básicamente de lo que el apetece y eso se agradece).

Encontrar Swallows me hizo bastante ilusión ya que es una de las primeras autoras japonesas que me impacto por lo japones de sus planteamientos (como olvidar a esas compañeras de trabajo que se unen para asesinar, y descuartizar, el marido maltratador de una de ellas). Sin embargo, esta novela que va sobre vientres de alquiler y otros métodos de gestación subrogada y sus problemas prácticos o dilemas morales me ha parecido interesante pero no fascinante.






The black wolf era una compra obligatoria por aquello de ser de Penny y por ser la continuación (o segunda parte) de su última novela que tras resolver una conspiración para envenenar el abastecimiento de agua de Canadá dejaba la puerta abierta para otra conspiración de mayor envergadura, y que (ojo Spoiler) tiene como eje central la invasión de Canadá por Estados Unidos ya que gran parte del agua que se consume en la costa Este proviene de los grandes lagos de Canadá y “The loss of fresh, clean, drinkable water is the single greatest Threat to survival worldwide. It’s not a one-off crisis, it’s an existential threat.”; una teoría (la de la invasión, digo, no la de la importancia del agua) que en otros tiempos uno pensaría como simplemente inconcebible pero que ahora uno no tiene tan claro que sea tan inviable con un loco al frente de ese país y de la que segur hay planes secretos como dice en el libro desde mucho antes.

He de reconocer que me resulta curioso como las tramas de Penny se han ido complicando desde ese pequeño pueblo canadiense en el que pasaba poco a conspiraciones cada vez más complejas y mundiales pero manteniendo por debajo de toda la conspiración a sus personajes locales como la pintora, los gais que dirigen el bistró, la panadera, la librera o la excelsa y loca poetisa (que podría serla típica amante de los gatos pero que, es canadiense, es amante de los patos, o por lo menos de uno que siempre va con ella) a la que es inevitable recordar ahora que le han dado el premio Nobel de literatura a una poeta canadiense (en mi incultura puedo decir que a “la poeta canadiense” ya que ni idea de que hubiera una y mas de una se me hace raro).

El libro tiene frases, ideas, estupendas como esa sobre la inutilidad de odiar a otros “Gamache knew, better than most, that hate bound a person to the one they hated. They are taken prisoner by that loathing, while the one the despised went merrily about their life, often oblivious.”; o esa otra que cualquiera (fumador me refiero) que haya esperado a alguien el tiempo suficiente como para dejar la acera llena de colillas (una de las grandes ventajas de fumar es controlar el tiempo que llevas esperando a tu chica) puede comprender perfectamente. de “When does ‘trying’ become a waste of precious time? When does hope become delusión”

Además, como Canadá es un país raro y mas lo es su frontera con Estados Unidos pues siempre es curioso enterarse de que no solo hay pueblos que son la mitad canadienses y la mitad americanos, sino que incluso hay uno Derby line, en Vermont) en que un edificio tiene la mitad en un país, siendo la Haskell Free Library en uno y en el otro la Opera House; no se como organizan el control de aduanas, ¿si vas a la opera y sales por la librería eres un emigrante ilegal?

Otras curiosidades que se aprenden es que existe un museo dedicado a la fotografía de copos de nieve, en Jericho la ciudad natal de Wilson Bentley (supongo que nada que ver con el constructor de coches de lujo) que fue el primero que los fotografió; o del concepto de la muerte por “incaprettamento” que a la vez que parece verdaderamente angustiosa parece casi una práctica normal de BDSM (venga, para que no tengáis que buscarla es un método de tortura y homicidio por estrangulamiento o auto asfixia en el que la víctima es amordazada o atada de pies, manos o tobillos a la espalda, conectando las extremidades al cuello con una cuerda. Al intentar estirar las piernas o moverse, la propia tensión de la cuerda provoca el estrangulamiento).

Y por supuesto ese, un poco mas dudoso, tema de nomenclatura de “Did you know, Chief Inspector, that the name ‘Grey nuns’ is a misnomer? They never wore grey, and at the time, back in the 1700s, ‘grise’ meant drunk. The Drink Sisters.”; al que le da más credibilidad la respuesta de “Then the Senate, being filled with eminences grises- said Gamache; Bunch of Drunks.”; ya que las monjas puede que no, pero los senadores (y casi todas las eminencias grises) seguro que le dan al jarro con una pasión propia de Sir Winston.

Claro que la que más gracia me hace, porque me gustan los planos, es esa de “Churches and maps had one thing in common. Both were becoming obsolete”; que respecto a los planos, desgraciadamente, es cierta pero que nunca se me habría ocurrido asociar a las iglesias.

Tras este “atracón” de libros en ingles era el momento de visitar mi librería de referencia (si, sigue siendo la librería Méndez en la calle mayor, donde os esperan a todos) para comprar algo en español y volver a la lectura en mi idioma nativo, digamos.

Para mi sorpresa  (ya que pese a mis contactos no sabía nada) tenían la nueva entrega de Gonzalo de Berceo, Una tumba en Al Ándalus, ejerciendo de detective que esta vez pasa en una España llena de moros (y cristianos) como ya se puede adivinar por el título, en la que curiosamente el mayor matamoros (mata de todo) se llama Benito y que tiene (el libro, no mi tocayo) como excusa la búsqueda de un manuscrito árabe que contiene, entre otras cosas, los secretos de la fabricación del Jerez (algo mas importante que cualquier otro conocimiento)

La historia, a la que he clasificado de excusa, es lo de menos ya que la novela esta llena de buenas frases/ideas como esa que todos, salvo algún hipocondriaco, suscribimos de que “La muerte pertenece a la clase de asuntos que siempre se pueden dejar para otro día, como la limpieza de las ollas, remendar la ropa y perdonar a los que nos ofenden.”; o en una línea parecida ese homenaje a Vallejo (decido yo)  que es el final de ese “Dicen por ahí que es dulce morir por la patria, y honorable también, pero en mi arrinconado corazón nada es tan dulce como estar vivo, aunque sea sin honor, ni patria ni motivo, sin demasiadas ganas y sin saber para qué, pero siempre vivir.”

Sin olvidar por supuesto ese homenaje al placer de la lectura como forma de entretenimiento de “Nunca había visto una forma tan aburrida de entretenerse, y una vez más sentí una sincera compasión por quienes no saben leer ni escribir ni dar un paseo ni quedarse tranquilos en casa viendo caer la tarde. Para sentirse vivos, necesitan cualquier cosa que los ponga en peligro, como suele ser el caso de un todo se le das la lata y le buscas las cosquillas.”, que, aunque en este caso se refiere a los toros, es aplicable al montañismo, al paracaidismo y a esas cosas que incomprensiblemente les gustan a algunos coetáneos.

E incluso en cierta medida también tiene que ver (la frase anterior, digo) con ese culto a un cuerpo ficticio (si, me refiero al deporte o entrenamiento personal que dicen ahora) de ese “Mientras tanto, Aznaro se arrolló el hábito a la cintura, lo que le permitía exhibir los sudorosos músculos de su abdomen. No sé cuándo llego a los conventos esa costumbre de imitar con el propio cuerpo el aspecto ilusorio de las esculturas grecorromanas, pero sirve muy bien para distinguir a los lunáticos de las personas que siguen en sus cabales.”

Aunque no es tan buena como las dos anteriores, no digo mas y a leerla si podéis.

Aunque no solo compré esta novela en mi visita a Méndez, decidí volver a la lectura en inglés para disminuir la pila de libros acumulada así que cogí Angels de la pila de mis compras americanas. Bueno, solo diré que no siempre se puede acertar y que es una novela que no tiene ni pies ni cabeza en la que no he conseguido entender nada de las relaciones entre los personajes ni de los propios personajes o sus dilemas. Totalmente olvidable y olvidada.

La verdad es que cogí Einstein's monsters en parte por el autor y porque se suponía eran cinco historias con una cierta preocupación por el desarme (o el rearme, mejor dicho) nuclear, la destrucción mutua asegurada y esas cosas. Ninguna de las cinco historias me ha gustado (y de algunas tengo mis dudas de que tengan relación con el tema del libro) y solo he encontrado cosas salvables en la introducción cuando de cita que “Saul Bellow has written that there are certain evils – war and money are the example he gives – that have the power to survive identification as evils.”, que me parece un concepto interesante este de los males que no se identifican como tales, muy en la línea de “Dios no es el bueno, solo tenía un mejor publicista.”; y esa otra sobre la dualidad de algún concepto como la nada “nothing meaning two things, the absence of everything and a thing called nothing.”, algo que siempre crea problemas lógicos irresolubles como el de conjunto que contiene a todos los conjuntos.

Mis lecturas de este mes acaban con un “préstamo/intercambio” de mi amiga María de la O: Cuatro casos criminales que son (si, cuatro) historias entretenidas sobre detectives en las que las cosas o se complican o no son exactamente lo que esperabas, todas ellas con un giro mas o menos inesperado en algún momento. Bastante entretenida.

Pues eso, poco a poco voy disminuyendo mi lista de pendientes en inglés, aunque aún mantengo bastantes e incluso ahora tengo pendientes en español pero bueno yo seguiré leyendo mientras vosotros ¡Divertíos asaltando el castillo!

PS: ¿habéis pensado que este año es el primero que un Papa puede votar en las elecciones de Estados Unidos? ¿lo hará? ¿votaban los Papas anteriores en las elecciones de su país?

Lecturas

El préstamo - Rebecca Makkai

Wise Guy - Nicholas Pileggi

The Dilemmas of Working Women - Fumio Yamamoto

Agrippa - Robert Harris

Swallows - Natsuo Kirino

The black wolf - Louise Penny

Una tumba en Al Ándalus - Lorenzo G. Acebedo

Angels - Denis Johnson

Einstein's monsters - Martin Amis

Cuatro casos criminales - Tanizaki Junichiro

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