Podría empezar contando que la casa de Piles se ha inundado (como todo Piles, Oliva, Pego y toda la contorna) pero como es algo que ha estado en todas las noticias (no, concretamente nuestra casa, ya me entendéis) pues tampoco hay mucho que contar: bastantes destrozos, sobre todo en la planta baja, menos de los esperables ya que había tantas cosas que las que han flotado no han tenido el movimiento suficiente para destrozar nada; mucho trabajo de tirar cosas, poner otras a secar, lavar muchas otras, trabajo en el que yo no he participado y que se “han comido” mis hermanas y Álvaro; empezar con papeles de seguros y/o subvenciones y reponer cosas para volver a tener la parte de abajo habitable… en fin, ya digo, que podría empezar contando esto, o incluso podría empezar diciendo que, por un día, he incumplido mi plazo de escribir (bueno, de subir en este caso) pero casi prefiero contaros otras cosas más divertidas como… que la CIA ha desclasificado su (uno de los muchos que ha editado, supongo) manual sobre “trucos y distracciones” escrito por un famoso mago profesional (John Mullholland, cuyo nombre es el que esta tachado en la portada) y que ahora se puede leer en internet y que es bastante “alucinante” cuando menos (digo, el hecho de que la CIA contrate a magos para estas cosas, imaginaos a Tamariz colaborando con el CNI y firmando manuales secretos).
También por hacer este inicio algo más entretenido, y por ilustraros como yo me he ilustrado, os podría comentar que me he enterado de dos términos que desconocía, uno de los cuales, aunque sospecho que no es oficial, creo que me es muy aplicable “As a person who suffers less from FOMO (fear of missing out) and more from FOBIA (fear of being invited again)” (no, no me refiero a FOMO que, aunque os parezca raro ya conocía y que no padezco pero ni en grado de tentativa); y otro oficial (por lo menos está en el diccionario Merriam-Webster) que es cuffing season que se refiere a esta época en la que baja la temperatura (ahora, al principio del otoño) y, según la definición que aportan es “a time of the year when people who are not married or in a relationship begin looking for a short-term romantic partner to spend the colder months of the year with.”; Sorprendente, eso de que exista una época en la que se busquen más las infidelidades, aunque tener, pues tiene sentido, aunque yo siempre hubiera pensado en la primavera. Mira tú.
Dicho esto, pues pasemos a las lecturas del mes; mes que
empezó con el adelanto del viaje a NYC (donde todo sigue más o menos igual
salvo que mi bombonería favorita ha vuelto a abrir) y sobre el que no os cuento
mucho para evitar envidias y por no hacer esta entrada eterna.
Mi primera lectura, que llevaba empezada al avión de ida, ha
sido El préstamo, una novela sobre una la “fuga” de una bibliotecaria de
un pueblo de la América rural con un “niño lector” que no encaja (además de por
lector pues pro sospechosamente homosexual) en ese pueblo, ni en su familia que
le controla los libros que puede leer. La verdad es que no tiene especial
interés salvo por esa descripción del estado de Vermont “Este estado es el
lugar más felizmente polarizado del país. La mitad de la gente es liberal hasta
el extremo, y la otra mitad, sumamente conservadora. Es como «Puedes ser gay si
yo puedo tener mis rifles». Hay una especie de equilibrio entre los dos polos.”;
que, en principio yo creía que sería New Hampshire cuyo lema es “Live free
or die”; pero bueno, están tan cerca que igual también es aplicable.
Se me olvida mencionar que la bibliotecaria es descendiente
de rusos, lo que le permite hacer esta afirmación que resulta realista en sus
tres características: “Como buena rusa, quería colarme en casa del pastor
Bob y envenenarlo. Como buena americana, quería demandar a alguien. Pero como
buena bibliotecaria, simplemente me quede sentada.” (gano la personalidad
bibliotecaria)
Ya en NYC habiendo iniciado mi acopio de libros pues me
decidí, entre mis primeras compras, por leer WiseGuy, que, aunque el
libro dice que inspiro la película “uno de los nuestros”, la
verdad es que casi parece el guion de la misma y solo hay algunas pocas cosas
que cambian entre el libro y la película. Inevitable, pese a que algunos
personajes sean físicamente muy distritos en la película, no ver en ellos a Pesci,
Liotta o De Niro (lo que confunde un poco, he de reconocer) Pues
eso, igual de entretenida que la película con algunas diferencias que ya, si
eso, pues os dejo para que las descubráis.
Seguimos, ya en los madriles, con The Dilemmas of
Working Women, que son cinco cuentos/historias de mujeres trabajadoras
japonesas (aunque alguna no es de mujeres ni de trabajadoras) que resultan
entretenidas y (supongo, quiero creer desde el desconocimiento) s dan una
visión de un Japón cotidiano (aunque vete a saber). Obviamente una de ellas es
una camarera (en cinco profesiones siempre tiene que haber alguien del sector) que
se enfrenta a ese dilema que siempre se da con algún cliente sobre servirle o
no (especialmente a altas horas de la madrugada): “I wondered for a moment
if I should really serve a customer whose doctor had told him to stop drinking.
But wasn’t it really
his problem, not mine, if he’d rather shorten his life and be happy than live
longer one bereft of pleasure?”
También es interesante la distinción que hace entre trabajar
por cuenta ajena y trabajar por cuenta propia con ese “I knew well from my
salaryman days that it’s infinitely easier when someone tell you do this and do
that than if the tell you to live freely and make your own decisions.”; que
resume bastante bien la diferencia entre ser tú el que toma las decisiones de
que tienes que hacer y que te digan todo el tiempo que hacer.
Aunque para resumen el que mas me gusta es el que hace del
dilema del prisionero con ese: “a case
in which two parties focus on predicting each other’s moves only to end up both
losing out…”; se puede tardar más en explicarlo, pero básicamente es esto,
un claro caso de cómo gestionar la desconfianza.
Como cosas sorprendentes, en las que nunca había pensado,
esta esté “I’d asked her what she wanted for dinner and she’d responded with
a typical child’s choices: sushi or yakiniku.”; que demuestra que en Japón
el sushi viene a ser como la comida infantil, vamos como quien dice aquí
macarrones con tomate o nuggets de pollo, algo que remarco para todos
los fanáticos gourmets de este producto a los que sinceramente no entiendo; y
desde el punto de vista de la traducción me ha encantado el término “haighfalutin”
que más o menos vendría a ser pedantería (lo digo, para que no tengáis que
buscarlo) que no conocía.
Ya había visitado varias librerías de NYC cuando de repente
mirando el escaparate de la nueva ubicación de McNally en el Soho, vi
una nueva novela de Harris (Robert, que es el entretenido) así que entré (iba a
hacerlo de todas formas) y me pues a buscarlo, sin encontrarlo. Pero para eso
tiene uno a su sobrina favorita, que en cuanto le dije que lo estaba buscando
se dio la vuelta y, así, sin más, cogió una copia de Agrippa, diciéndome
“toma, aquí lo tienes”.
Obviamente el titulo ya lo dice todo y es una biografía del
general romano Agripa (en español con una sola p) en la que sostiene la teoría
de que realmente, además de un general sensato (sea eso lo que sea), parte de
su éxito, o de su ascenso, se debió a que era hijo bastardo del Cesar (teoría,
que por extraña que parezca parece que si es una teoría con cierto apoyo
académico). También (y no tengo porque no creerle, ya que él es un especialista
en Roma y yo no) cuenta que el busto más famoso de Cesar no era realmente de el
– que no tenia tiempo de posar – sino de un legionario anónimo con suficiente
parecido con Cesar para que, dado que casi nadie conocía el rostro de Cesar,
pudiera pasar por el sin problemas.
Ya os he contado (creo) que además de una trilogía sobre
emperadores romanos, Harris tiene una novela en la que el protagonista
principal es un ingeniero de aguas, un constructor de acueductos, que es una
novela excelente por lo que no es nada raro leer esta afirmación “History
records many soldiers and statesman but seldom mentions engineers. Yet these are the men who really
made Rome great. The built the roads and the aqueducts the enable the empire to
spread. Their incredible constructions brought undreamed-of wealth and comfort
to the people. Auctus was typical of their type – the sort of fellow to whom
one gives an impossible task, who sucks his teeth and shakes his head and asks
for an hour to think it over, and returns with a solution.”. Si, todos los ingenieros querríamos ser Auctus en
nuestra vida profesional.
Obviamente
también deja esta gran frase sobre el poder: “He had grasped by instinct one
of the great lessons of politics – that power is like a muscle. It must be
exercised constantly, other wise it will turn flabby and weak.”
Para mí es demasiado biográfica por lo que no me ha acabado
de gustar, pero, con todo, diría que es una buena novela (aunque es verdad que
yo soy fan del autor que me parece que habiendo conseguido el éxito suficiente
con un par de bestseller al principio de su carrera, ya se dedica a
escribir básicamente de lo que el apetece y eso se agradece).
Encontrar Swallows me hizo bastante ilusión ya que es
una de las primeras autoras japonesas que me impacto por lo japones de sus
planteamientos (como olvidar a esas compañeras de trabajo que se unen para
asesinar, y descuartizar, el marido maltratador de una de ellas). Sin embargo,
esta novela que va sobre vientres de alquiler y otros métodos de gestación subrogada
y sus problemas prácticos o dilemas morales me ha parecido interesante pero no
fascinante.
The black wolf era una compra obligatoria por aquello
de ser de Penny y por ser la continuación (o segunda parte) de su última novela
que tras resolver una conspiración para envenenar el abastecimiento de agua de
Canadá dejaba la puerta abierta para otra conspiración de mayor envergadura, y
que (ojo Spoiler) tiene como eje central la invasión de Canadá por Estados
Unidos ya que gran parte del agua que se consume en la costa Este proviene de
los grandes lagos de Canadá y “The loss of fresh, clean, drinkable water is
the single greatest Threat to survival worldwide. It’s not a one-off crisis,
it’s an existential threat.”; una teoría (la de la invasión, digo, no la de
la importancia del agua) que en otros tiempos uno pensaría como simplemente
inconcebible pero que ahora uno no tiene tan claro que sea tan inviable con un
loco al frente de ese país y de la que segur hay planes secretos como dice en
el libro desde mucho antes.
He de reconocer que me resulta curioso como las tramas de Penny
se han ido complicando desde ese pequeño pueblo canadiense en el que pasaba
poco a conspiraciones cada vez más complejas y mundiales pero manteniendo por
debajo de toda la conspiración a sus personajes locales como la pintora, los
gais que dirigen el bistró, la panadera, la librera o la excelsa y loca poetisa
(que podría serla típica amante de los gatos pero que, es canadiense, es amante
de los patos, o por lo menos de uno que siempre va con ella) a la que es
inevitable recordar ahora que le han dado el premio Nobel de literatura a una
poeta canadiense (en mi incultura puedo decir que a “la poeta canadiense”
ya que ni idea de que hubiera una y mas de una se me hace raro).
El libro tiene frases, ideas, estupendas como esa sobre la inutilidad
de odiar a otros “Gamache knew, better than most, that hate bound a person
to the one they hated. They are taken prisoner by that loathing, while the one
the despised went merrily about their life, often oblivious.”; o esa otra
que cualquiera (fumador me refiero) que haya esperado a alguien el tiempo
suficiente como para dejar la acera llena de colillas (una de las grandes
ventajas de fumar es controlar el tiempo que llevas esperando a tu chica) puede
comprender perfectamente. de “When does ‘trying’ become a waste of precious
time? When does hope become delusión”
Además, como Canadá es un país raro y mas lo es su frontera
con Estados Unidos pues siempre es curioso enterarse de que no solo hay pueblos
que son la mitad canadienses y la mitad americanos, sino que incluso hay uno Derby
line, en Vermont) en que un edificio tiene la mitad en un país, siendo la Haskell
Free Library en uno y en el otro la Opera House; no se como
organizan el control de aduanas, ¿si vas a la opera y sales por la librería
eres un emigrante ilegal?
Otras curiosidades que se aprenden es que existe un museo
dedicado a la fotografía de copos de nieve, en Jericho la ciudad natal de Wilson
Bentley (supongo que nada que ver con el constructor de coches de lujo) que
fue el primero que los fotografió; o del concepto de la muerte por “incaprettamento”
que a la vez que parece verdaderamente angustiosa parece casi una práctica
normal de BDSM (venga, para que no tengáis que buscarla es un método de tortura
y homicidio por estrangulamiento o auto asfixia en el que la víctima es
amordazada o atada de pies, manos o tobillos a la espalda, conectando las
extremidades al cuello con una cuerda. Al intentar estirar las piernas o
moverse, la propia tensión de la cuerda provoca el estrangulamiento).
Y por supuesto ese, un poco mas dudoso, tema de nomenclatura
de “Did you know, Chief Inspector, that the name ‘Grey nuns’ is a misnomer? They never wore grey, and at the
time, back in the 1700s, ‘grise’ meant drunk. The Drink Sisters.”;
al que le da más credibilidad la respuesta de “Then the Senate, being filled
with eminences grises- said Gamache; Bunch of Drunks.”; ya que las monjas
puede que no, pero los senadores (y casi todas las eminencias grises)
seguro que le dan al jarro con una pasión propia de Sir Winston.
Claro que la que más gracia me hace, porque me gustan los
planos, es esa de “Churches and maps had one thing in common. Both were
becoming obsolete”; que respecto a los planos, desgraciadamente, es cierta
pero que nunca se me habría ocurrido asociar a las iglesias.
Tras este “atracón” de libros en ingles era el momento de
visitar mi librería de referencia (si, sigue siendo la librería Méndez en la
calle mayor, donde os esperan a todos) para comprar algo en español y volver a
la lectura en mi idioma nativo, digamos.
Para mi sorpresa (ya
que pese a mis contactos no sabía nada) tenían la nueva entrega de Gonzalo de
Berceo, Una tumba en Al Ándalus, ejerciendo de detective que esta vez
pasa en una España llena de moros (y cristianos) como ya se puede adivinar por
el título, en la que curiosamente el mayor matamoros (mata de todo) se llama
Benito y que tiene (el libro, no mi tocayo) como excusa la búsqueda de un manuscrito
árabe que contiene, entre otras cosas, los secretos de la fabricación del Jerez
(algo mas importante que cualquier otro conocimiento)
La historia, a la que he clasificado de excusa, es lo de
menos ya que la novela esta llena de buenas frases/ideas como esa que todos,
salvo algún hipocondriaco, suscribimos de que “La muerte pertenece a la
clase de asuntos que siempre se pueden dejar para otro día, como la limpieza de
las ollas, remendar la ropa y perdonar a los que nos ofenden.”; o en una
línea parecida ese homenaje a Vallejo (decido yo) que es el final de ese “Dicen por ahí que
es dulce morir por la patria, y honorable también, pero en mi arrinconado
corazón nada es tan dulce como estar vivo, aunque sea sin honor, ni patria ni
motivo, sin demasiadas ganas y sin saber para qué, pero siempre vivir.”
Sin olvidar por supuesto ese homenaje al placer de la
lectura como forma de entretenimiento de “Nunca había visto una forma tan
aburrida de entretenerse, y una vez más sentí una sincera compasión por quienes
no saben leer ni escribir ni dar un paseo ni quedarse tranquilos en casa viendo
caer la tarde. Para sentirse vivos, necesitan cualquier cosa que los ponga en
peligro, como suele ser el caso de un todo se le das la lata y le buscas las
cosquillas.”, que, aunque en este caso se refiere a los toros, es aplicable
al montañismo, al paracaidismo y a esas cosas que incomprensiblemente les
gustan a algunos coetáneos.
E incluso en cierta medida también tiene que ver (la frase
anterior, digo) con ese culto a un cuerpo ficticio (si, me refiero al deporte o
entrenamiento personal que dicen ahora) de ese “Mientras tanto, Aznaro se
arrolló el hábito a la cintura, lo que le permitía exhibir los sudorosos
músculos de su abdomen. No sé cuándo llego a los conventos esa costumbre de
imitar con el propio cuerpo el aspecto ilusorio de las esculturas
grecorromanas, pero sirve muy bien para distinguir a los lunáticos de las
personas que siguen en sus cabales.”
Aunque no es tan buena como las dos anteriores, no digo mas
y a leerla si podéis.
Aunque no solo compré esta novela en mi visita a Méndez, decidí
volver a la lectura en inglés para disminuir la pila de libros acumulada así
que cogí Angels de la pila de mis compras americanas. Bueno, solo diré
que no siempre se puede acertar y que es una novela que no tiene ni pies ni
cabeza en la que no he conseguido entender nada de las relaciones entre los
personajes ni de los propios personajes o sus dilemas. Totalmente olvidable y
olvidada.
La verdad es que cogí Einstein's monsters en parte
por el autor y porque se suponía eran cinco historias con una cierta
preocupación por el desarme (o el rearme, mejor dicho) nuclear, la destrucción
mutua asegurada y esas cosas. Ninguna de las cinco historias me ha gustado (y
de algunas tengo mis dudas de que tengan relación con el tema del libro) y solo
he encontrado cosas salvables en la introducción cuando de cita que “Saul
Bellow has written that there are certain evils – war and money are the example
he gives – that have the power to survive identification as evils.”, que me
parece un concepto interesante este de los males que no se identifican como
tales, muy en la línea de “Dios no es el bueno, solo tenía un mejor
publicista.”; y esa otra sobre la dualidad de algún concepto como la nada “nothing
meaning two things, the absence of everything and a thing called nothing.”,
algo que siempre crea problemas lógicos irresolubles como el de conjunto que
contiene a todos los conjuntos.
Mis lecturas de este mes acaban con un
“préstamo/intercambio” de mi amiga María de la O: Cuatro casos
criminales que son (si, cuatro) historias entretenidas sobre detectives en
las que las cosas o se complican o no son exactamente lo que esperabas, todas
ellas con un giro mas o menos inesperado en algún momento. Bastante
entretenida.
Pues eso, poco a poco voy disminuyendo mi lista de
pendientes en inglés, aunque aún mantengo bastantes e incluso ahora tengo
pendientes en español pero bueno yo seguiré leyendo mientras vosotros
¡Divertíos asaltando el castillo!
PS: ¿habéis pensado que este año es el primero que un Papa
puede votar en las elecciones de Estados Unidos? ¿lo hará? ¿votaban los Papas
anteriores en las elecciones de su país?
Lecturas
El préstamo - Rebecca Makkai
Wise Guy - Nicholas Pileggi
The
Dilemmas of Working Women - Fumio Yamamoto
Agrippa -
Robert Harris
Swallows -
Natsuo Kirino
The black wolf - Louise Penny
Una tumba en Al Ándalus - Lorenzo G. Acebedo
Angels -
Denis Johnson
Einstein's
monsters - Martin Amis
Cuatro casos criminales - Tanizaki Junichiro

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